La intención de voto del CIS huele a podrido

Ayer nos levantamos con la noticia de que el PSOE ha recuperado milagrosamente la confianza de los españoles y que no sólo sería el partido más votado en caso de elecciones, sino que además podría estar camino de la mayoría absoluta. Algunos comentarios en Twitter aseguran que si combinamos estos datos con los artículos de El País, casi seguro que Sánchez podría suceder a Trump en la Casa Blanca.

¿Dónde está la noticia? ¿Estamos ante un resentido que simplemente no soporta que alguien alcance el poder y tenga el reconocimiento que se merece por todos sus esfuerzos? Vamos a tratar de entender las cosas y el porqué sugiero que esta encuesta del CIS huele a podrido. Si cogemos los datos aislados del informe publicado ayer mismo, está claro que España ansiaba un cambio de dirección y que por fin está en la Moncloa el líder que necesitábamos desde hace años. El País considera que “el efecto ‘Sánchez’ dispara al PSOE en las encuestas“, una afirmación que está muy lejos de la imparcialidad que debería tener un medio de comunicación. Pero bueno, podría ser cierto. ¿Dónde está la pega? En dos detalles.

El primero es la anomalía estadística del salto. En menos de un año el PSOE ha pasado de tener una intención de voto del 19% a rozar el 30%, una subida que no se ha dado JAMÁS en la serie histórica de los últimos años. Si analizamos la evolución desde el 2015, por ejemplo, veremos que nadie, ni siquiera Podemos en las elecciones de 2015, había dado un salto de 11 puntos en ese periodo de tiempo. Vamos, ni en ese ni en ningún otro. Es como si todo el mundo sacara 10 en un examen o un candidato obtuviera el 95% de los votos en unas elecciones. Sencillamente no encaja.

Lo segundo es el curioso hecho de que, como señala Diego de la Cruz en su cuenta de Twitter, este salto coincide con el nombramiento de un fiel vasallo del PSOE al frente del CIS. José Félix Tezanos, a quien pusieron al frente de este organismo hace poco más de un mes, es un veterano del PSOE, uno de los ideólogos más fanáticos de la vieja guardia. Sindicalista y afiliado desde 1973, ha pasado por un buen número de puestos, todos ellos relacionados con la propagación del “mensaje”, y fue uno de los apoyos más importantes de Pedro Sánchez en las primarias de 2017.

¿De verdad a alguien le extraña que el PSOE pueda utilizar todos los recursos del estado para su campaña electoral, incluido el CIS? No digo que los otros no lo hayan hecho. Digo que no se habían atrevido a endiosar a su líder de una forma tan descarada.

Fotografía: Luis García