Manda “a su puto país” a una camarera por no hablar catalán

El diputado socialista Enrique Casanova (él, como no sabe escribir su nombre, pone “Enric”), ha sido denunciado por una camarera de Ibiza. Según la denuncia, Casanova la increpó y la animó “a volver a su puto país” si no entendía el catalán.

Los ejemplos de conflicto derivados de la tensión que han creado los nacionalistas con el tema del idioma y la identidad no dejan de sorprendernos. Por mucho que traten de vendernos la moto de que hay una plena normalidad en las regiones contaminadas por el virus catalanista, la cosa tiene toda la pinta de que aquello es una verdadera cárcel para los que no comparten su fanatismo.

El doble rasero de la custodia compartida

Un juez de Madrid ha resuelto que el padre de un niño autista no está obligado a mantener un régimen de visitas con el niño si no quiere. La historia está llena de detalles trágicos y estoy convencido que la madre lo debe estar pasando fatal, pero se ha aprovechado para demonizar al padre y volver a exigir una justicia asimétrica en la que los hombres sólo tenemos obligaciones.

Pongámonos en situación: tu marido fallece, tu hijo de tres años coge una depresión considerable, encuentras nueva pareja, tienes otro niño que parece normal, a los 2 años deja de hablar y empieza a mostrar un comportamiento distante, tira las cosas, grita, rehuye el contacto, le diagnostican autismo, tu nueva pareja se distancia, se desentiende del día a día, un día te dice que quiere separarse y que te marches de casa con los niños, te quedas sola con un niño que perdió a su padre siendo poco más que un bebé y otro incapaz de comportarse con normalidad. ¿Qué haces?